Tema: LA SANTA BIBLIA
La Biblia es la Palabra de Dios (Logos[1]), fue dejada como el legado más importante para sus hijos. El Autor de la Biblia es Dios, tomando en cuenta que autor es el que le da vida a una obra, la fuente de la misma; y es así como Dios, escogió a hombres santos[2], para que la escribieran en su propio estilo, siendo inspirados (Inspiración: Soplar adentro) verbal y plenariamente por el Espíritu Santo (tercera persona de la trinidad).
1. La Inspiración de las Escrituras
La misma Biblia le enseña al lector acerca de su inspiración divina: Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (Integro) enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3; 16-17)
Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, dono que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2 Pedro 1; 21). El significado bíblico de la palabra inspiración es, el acto mediante el cual el Espíritu Santo dirigió a los escritores de la Palabra sagrada a que declararan por escrito todo lo que Dios quiso revelar a los hombres (1 Tesalonicenses 2; 13)
2. Sus divisiones principales para su estudio
La Biblia está integrada por el Antiguo Testamento que contiene 39 libros, y el Nuevo Testamento que contiene 27 libros. Fue escrita por unos cuarenta autores, los cuales escribieron durante un período de aproximadamente 1600 años. La Biblia fue escrita en tres idiomas: Hebreo, Arameo y Griego Koiné (el griego común de la época del Nuevo Testamento, en el cual fue escrito el mismo)
La palabra testamento, procede de la palabra hebrea Berit[3] que en el sentido bíblico significa pacto o convenio. En El Antiguo Testamento se señala la relación que existe entre Dios y su pueblo. En el Nuevo Testamento se señala el establecimiento del Reino de Dios con Jesús como Rey y redentor de la humanidad, que establece su iglesia (Eklesia) con el propósito de extender el Evangelio del Reino. (1 Corintios 11; 25). Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento fueron inspirados por Dios (La Biblia es la palabra de Dios, infalible, inmortal y eterna). El propósito principal de las Sagradas Escrituras es demostrarle al hombre su condición perdida y alejada de la gracia de Dios, y llevarlo al conocimiento de Cristo Jesús, como su salvador personal. (San Juan 20: 31; 2 Timoteo 3: 15) Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús (Romanos 6; 23).
3. Obligaciones del Cristiano hacia la Santa Biblia
El mismo Señor[4] Jesucristo nos invita a que escudriñemos las escrituras. El dice: Escudriñad las escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (San Juan 5; 39). No adoramos la Palabra de Dios, (El libro como tal, nada puede hacer) sino al Dios de la palabra; es decir “conocemos a Dios a través de su Palabra. El poder de la Palabra se activa en nosotros solo si la estudiamos constantemente, ya que cada versículo y capitulo de la Biblia contiene, una infinidad de enseñanzas y principios para vivir una vida consagrada a Dios (Santidad). Para entender la palabra de Dios, primeramente necesitamos la ayuda del Autor: El Espíritu Santo, para que nos ilumine, guíe y enseñe la verdad, Mas el consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mí nombre, él os enseñará todas las cosas. Y os recordará todo lo que yo os he dicho (San Juan 14: 26). Si estudiamos la Palabra de Dios diariamente obtendremos fe y sabiduría (Romanos 10; 17; Salmo 119: 72) para poder vivir una vida victoriosa.
4. Traducciones y versiones
La Biblia como ya mencionamos anteriormente fue escrita originalmente en Hebreo y Arameo. El Antiguo Testamento, fue traducido al griego en el siglo tres antes de Cristo, por más de setenta escribas judíos en Alejandría por órdenes del rey egipcio Tolomeo Filadelfo. Esta es la versión que se conocer como la septuaginta (Setenta) y era la que utilizaba en los tiempos de Jesús. Los escritos del Nuevo testamento fueron apareciendo a partir de la mitad del primer siglo de nuestra era. En el siglo tres después de Cristo surgió la primera colección de libros de la Biblia dividida en Antiguo y Nuevo Testamento. A este arreglo se le dio el nombre de Canon y fue el que circuló entre los primeros cristianos durante los primeros siglos de la era cristiana.
[1] Logos, Gr. Palabra, la fuente de todo conocimiento y todo lo existente en el universo.
[2] (consagrados: Hebreo: Nazar)
[3] Berit: Pacto, alianza, convenio, testamento.
[4] (del griego: Kurios que significa señor soberano)
miércoles, 14 de mayo de 2008
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